Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé cuánto tiempo estuve en el balcón aquella noche. El cigarrillo se consumió entre mis dedos sin que lo notara, y el humo se desvaneció con la misma facilidad con la que se desvaneció mi paz. El amanecer empezó a teñir el cielo de un gris azulado, y por un instante sentí q







