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— ...Punto de vista de Ronan... —
Apenas Isabela se perdió de vista detrás de la esquina del pasillo sentí que el aire volvía a entrar en mis pulmones de golpe como si hubiera estado conteniéndolo sin darme cuenta. Miré al doctor casi por reflejo con una necesidad urgente clavada en la garganta. -
—¿ Puedo ver a mi hijo ? — pregunté. -
Asintió sin dudar. -
—Sí . . . Sígame por favor. -
Ese permiso sencillo tuvo el peso de una absoluc