- . . . Punto de vista de Ronan . . . -
Habían pasado más de dos meses desde aquel día que me arrancó el alma. Dos meses desde que el río se tragó mi esperanza, desde que su nombre se convirtió en un eco que no dejaba de repetirse dentro de mi cabeza. Isabela seguía desaparecida, y con ella se había ido todo lo que alguna vez me sostuvo.
Los equipos de rescate abandonaron la búsqueda. Dijeron que ya no había posibilidades. Que era mejor aceptar la realidad. Pero ¿ cómo s