Dos cuerpos permanecen entrelazados sobre la cama, dos personas cuyo amor se ha fortalecido de gran manera.
Ignorantes de que ya es pasado el medio día, se niegan a levantarse. Sin embargo cierta mujer ha irrumpido en la mansión con el propósito de conocer a su nuera, y es que al saber que la muchacha se quedó a dormir en la habitación de su hijo, chilló como una niña pequeña, y no aguanto las ganas de presentarse y “conocer” oficialmente a la futura madre de sus nietos.
—Despiertalos Lis, yo