La imagen que refleja el espejo muestra a una mujer hermosa, dulce y alegre.
Ataviada en un vestido floral bohemio de hombros descubiertos, color rojo vino y largo hasta la pantorrilla. Los pies enfundados en unas elegantes sandalias blancas de tacón bajo.
Su cabello suelto cae en ondas por su espalda.
—¡Te ves preciosa!
—En esta ocasión, te doy la razón.
—Claro que tengo razón, te ves muy linda amiga. Si John no te besa, te juro que creeré que es gay.
—No digas locuras, solo somos amigo