Sahar
—Hola, hermanita, me alegra…
—¡Tata, escucha! Mamá y yo vinimos a la ciudad por algo y ahora estamos huyendo de un grupo que trató de llevarnos.
—¡¿Qué?!
—Tranquila, hice todo lo que me enseñaste en la finca y por ahora los hemos perdido. Pero, no sé cuánto podremos, pues se ven bien entrenados. Nadie en casa nos contesta y…
—Tanila… pon el teléfono donde te enseñe, que ellos no puedan verlo. Continúa moviéndote, busquen cómo disfrazarse y traten de salir de la ciudad. Yo voy a seguirte po