Rogel
La fiesta fue larga, más de uno se fue arrastrando los pies y todos la pasamos divino.
Pero la emoción me invadió cuando llego la hora de irnos de luna de miel, la cual no sería lejos. Solo nos iríamos a una casa en la playa, que en auto eran como dos horas de viaje. Antes de irme mamá, Eli le dio la bendición a Sahar entregándole las llaves de la casa, limpiando sus pies con agua de azahar y pintando una línea blanca en el medio de su frente mientras le daba la bienvenida y bendición. En