Sahar
Los días comenzaron a pasar, el trabajo en el lugar era fuerte, pero lo adoraba porque estaba produciendo con mis manos. Sí, trabajo, al principio mi novio se negó, pero al final tuvo que ceder. Y debo decir, que ahora entendía la felicidad de mi familia al estar aquí, era libertad y pura pasión por lo que hacíamos.
Me encantaban los caballos, así que Ro me permitió empaparme en todo lo que tenía que ver con ellos y ayudar en el establo. Al principio tuve que insistir para que me dejara,