Mundo ficciónIniciar sesión—¿Y si no está? —desconfía de mí.
—Es de noche, ¿A dónde podría irse?
Él se encoge de hombros y luego chequea su reloj.
—Es tarde, tendré que irme, cualquier cosa, me llamas, porque recuerda que tenemos que irnos juntos y puede que nuestros familiares querrán despedirse de nosotros —me explica y yo asiento. Nos quedamos mirando por un rato y me abraza—, gracias por esto, espero que tengas una linda noche como yo la tendré.
Le agradezco también, nos separamos del abrazo y se sube a su auto para luego irse, una vez que no veo el auto, me dirijo a mi casa, subo los pequeños escalones y vuelvo a timbrar la puerta, pero nada que responde. Trato de acordarme a ver si tenemos llave de repuesto y empiezo a buscar en el marco de la puerta, debajo de la alfombra, pero nada, dejo como última opción las macetas y bingo, lo encue







