Mundo ficciónIniciar sesión—¡Felicidades! —Sus hermanas, tía y prima la abrazaron con fervor. Lisa también se unió al abrazo.
—Gracias. —Claudia respondió perdiendo el aire—. Pero ¿podrían dejarme respirar? —se quejó con dificultad.
Las chicas la soltaron y Clara dejó salir una lágrima que limpió con dramatismo.
—¡Hora de irnos, amor! —Matt anunci&oacut







