El rey me tomo la cara con ambas manos y bajo su rostro, sus labios rozaron los mios suavemente, entonces lo sujete de la nuca y lo bese profundamente como si estuviera sedienta de el, nuestras lenguas se enredaron y me mordisqueo los labios, su mano bajo a mi cintura y podía sentir mi cuerpo palpitar al ritmo del suyo. Su respiración se agito y su cuerpo reacciono al beso, un ronroneo salió de su garganta y sin dudarlo me levanto en sus brazos, me llevo a su cama para dejarme suavemente sobre