Al entrar me observo fijamente mientras acomodaba mi cabello detrás de mi oído, se acerco suavemente para besarme, con la mano libre rodeo mi cintura. Me atraía cada vez más hacia el mientras caminábamos hasta llegar a la habitación, me beso hasta que caí en la cama, se quito el saco mientras me sonrería al incarse para quitarme los zapatos hizo una mueca de desaprobación.
Los zapatos me había sacado ámpulas, se levanto de golpe y camni fuera de la habitación, al volver traía un botiquin de primeros auxilios.
- Debiste decir que te lastimaban los zapatos.
- No quería arruinar el momento, Mariana habría hecho un escandalo - Dije avergonzada
- Ahora tendré que cuidarte - murmuro mientras me ponía una venda
Sus palabras resonaron en la habitación como una promesa silenciosa. Al terminar, dejó el botiquín a un lado y volvió a acercarse a mí, esta vez con una calma protectora que me envolvió por completo. Me abrazo y nos acurrucamos en la cama, beso mi frente para luego abrazarme y cerrar