Capítulo XXXIII. Coincidencias y certezas, el hombre del abrigo.
Bianca.
Miles y miles de millones de veces he pasado por delante de esta tienda cuando me dirigía a mi trabajo en las empresas Lewis, aunque soy una de las altas ejecutivas de la compañía odio ir al trabajo en coche, suelo llegarme en mi coche hasta el aparcamiento que tengo reservado a dos manzanas de la empresa y el resto del camino lo hago andando, odio sentirme como una princesita de cuento o de porcelana, que se puede romper. Si miro a mi familia a veces creo que yo no pertenezco a este cír