- Esa es mi historia – Su voz sonaba un poco triste, pero eso no me importo. No solo mato a mi padre, abuelo y bisabuelo, sino que también a la mujer que amaba. Él estaba completamente loco. Sentí su mirada sobre mi así que también lo miré y él me sonrió – Tu yo somos iguales – Sus palabras hicieron que me enojara.
- Yo no soy igual que tu – Yo no podría matar a Sofia y abandonar a mi hijo.
- Claro que si – Siguió sonriendo – Tu quieres matarme por haber asesinado a tu familia – Tenia razón en