ASURA
Una vez alguien me dijo que todos nacíamos con un objetivo y un destino especifico y que por más que tratemos de cambiarlo jamás lo lograríamos. Este comentario me molesto mucho ya que aceptaba que todos los seres humanos éramos simples títeres y que el llamado “destino” era aquel que movía los hilos. Odiaba ser manipulado y desechable. Yo quería ser poderoso para que yo fuera el que controlara la vida de los demás y no ellos la mía. Aunque no siempre pensé así.
Viví aislado de todos. Las