JANE POV'S
Al llegar a la empresa, alguno de los trabajadores me dan los buenos días, arreglo unos pendientes, y subo al ascensor con Nathan pisándome los talones.
—¡Basta! ¡Estás como chicle! — espeto dándole un golpe y se hace el súper adolorido.
—¿Ves cómo eres? Solo quería servirte de guardaespaldas un rato, y ya me noqueaste el brazo, mira no lo puedo mover— hace una mueca de dolor cuando hace el «Intento» de mover el brazo.
—No seas exagerado, por favor.
—¿Cuál exagerado? Tú me dejaste as