Mundo ficciónIniciar sesiónRaline frunció levemente los labios, con un tono relajado pero sincero. «Tú misma lo sabes, mi agenda es absurda. No podía dejar de lado el trabajo que ya tenía en marcha».
Marcella soltó una risa suave, inclinándose ligeramente hacia adelante, interpretando el papel de amiga con una naturalidad impecable. «Como tu amiga, siempre apoyaré todo lo que hagas, Raline. Así que… no dudes en pedirme ayuda. Estar&







