Mundo ficciónIniciar sesión—Niña, vamos, el amo me dio permiso para que te vengas conmigo, solo tengo una hora para mí.
—Gracias —digo y la vuelvo a besar.
—Quiero que intentes reprimir tus ganas de sexo, hasta esta noche —dice, separando sus labios de los míos.
Ella me coge del brazo y nos dirigimos a su habitación. Me siento en su cama a esperar mientras se ducha. Cuando sale, busca un vestido para ponerse.
—¿Habr&aacut







