Dulce engaño. Capítulo 5. Rhos Wilson.
Sony Scott
Después que vi su rostro con las pastas guindadas como si fueran serpientes, me arrepentí y salí corriendo sin siquiera mirar atrás, no sé por qué diablos había hecho eso, no tenía justificación para haberlo atacado de esa manera.
Bajé por las escaleras y corrí a todo lo que me daban mis piernas, mientras el corazón bombeaba de manera acelerada, no soportaba la mentira, él tuvo oportunidad de decirme la verdad y no lo hizo y eso era lo que más me molestaba
“Tú también estás diciendo