La noche trajo en sus sueños los recuerdos del encuentro carnal entre ellos, cada uno recordaba el cuerpo del otro, cada uno recordaba los besos del otro, ambos amanecieron con sus partes íntimas húmedas del deseo de volver a poseerse.
Marck despertó sudoroso y su mano agarrándose su polla que estaba caliente, húmeda y su pijama mojado en su parte baja, era la primera vez que le sucedía esto, por ninguna mujer había sentido tantas ganas.
Cerro sus ojos otro momento solo para recordar cuando la