Me encontraba admirando el bufete, era muy díficil escoger, todo se miraba delicioso, tenía un plato en mi mano derecha y mi tenedor en la otra, estaba indecisa no sabía por donde empezar; escogí de todo un poco o más bien lo que entró en el plato ¡Si tan solo el plato fuera más grande! Exclamé, me senté en una mesa alejados de todos y me dispuse a degustar cada uno de los manjares quee había servido. Desde no muy lejos observaba a la feliz pareja de recién casados bailando cómodamente regaland