Capítulo 153. Un extraño aliado.
Trina parpadeó lentamente mientras sus ojos se ajustaban a la tenue luz de la habitación. El techo desconocido la hizo fruncir el ceño. No estaba en su casa, ni en ningún lugar que reconociera.
Al moverse, sintió el suave colchón bajo ella y el peso de una gruesa manta que la cubría. Miró a su alrededor, encontrándose en una habitación decorada de forma lujosa, pero fría, con muebles oscuros y cortinas pesadas que bloqueaban cualquier rastro de luz exterior.
Su corazón comenzó a latir con fuer