Capítulo 140. En la boca del lobo.
La noche había caído sobre la ciudad, envolviendo las calles en sombras inquietantes. En la mansión de los Armone, la tensión era palpable. Enrico caminaba de un lado a otro en su estudio, su mente trabajando a toda velocidad mientras intentaba anticipar el próximo movimiento de sus enemigos.
Inés lo observaba desde el sofá, su rostro una máscara de preocupación.
—Enrico, necesitas descansar —dijo suavemente. —No puedes seguir así.
Él se detuvo y la miró, sus ojos oscuros brillando con una mezc