Capítulo 14. La confrontación.
Lisandro se levantó de la cama con rapidez, se vistió en tiempo récord cuidando de no despertar a su esposa. Una vez estuvo listo, se quedó viéndola por varios segundos, sin querer angustiarlas con los problemas que se le avecinaban.
Se acercó, besó sus labios, la miró por última vez antes de salir de la suite con un suspiro de resignación.
Ni siquiera esperó al chofer, se sentía lo suficientemente fuerte ese día para conducir el mismo. Condujo por las calles de la ciudad, a la mayor velocidad