Capítulo 54. Felicidades por el bebé
Penélope abrió y cerró la boca de golpe al escuchar el nombre del padre de su hermano. Estaba sorprendida, jamás se lo hubiera imaginado. ¿Su madre y Apolo? Era sorprendente imaginarlos juntos.
—¿Apolo? —preguntó, como si hubiera escuchado mal.
Callista asintió.
—Apolo Makris, ¿el mejor amigo de Theo?
—Ese mismo —respondió Callista. Tenía las mejillas y las orejas rojas por la vergüenza. Ni siquiera quería imaginar lo que su hija estaba pensando en ese momento.
El silencio que se adueñó de la h