Capítulo 29. ¡Esa es la verdad!
—Penélope, ¿quieres explicarme? —pidió Theo sin elevar la voz, viéndola casi suplicante.
—Necesita explicar muchas cosas, señora Clark —sonrió Alana—. He encontrado algo más, uno de los collares de la señora Nereida —añadió, mostrando un precioso collar labrado en oro y diamantes negros; un diseño muy especial y único en el mundo.
Las piernas de Callista amenazaron con ceder bajo su peso, y su cuerpo se tambaleó al ver aquel collar.
—¡Ese collar es mío! —gritó Penélope, caminando hasta Alena pa