Capítulo 13. ¿Es tu amante?
Sus pasos eran inseguros, y por primera vez en mucho tiempo, volvió a sentirse perdida. La enorme y fría mansión le causó un escalofrío por toda la columna; la piel y los vellos de la nuca se le erizaron al estar en la sala. Su vista vagó entre el lujoso lugar y el cuadro que colgaba en la pared. Era una mujer muy bella; seguramente se trataba de Nereida, la esposa de Theodoros.
Penny no apartó los ojos de esa mirada vivaz del cuadro, una mirada y una sonrisa inmortalizadas en el lienzo.
—Es me