BERNARD REED
Mientras hablaba, mis ojos permanecieron fijos en los de Charlotte, y a pesar de todo lo que había sucedido entre nosotras, aún había algo suplicante en mi expresión.
Algo de desesperación.
—Sí, Charlotte —dije en voz baja, con sinceridad en mi voz mientras la miraba—. Voy a empezar de nuevo. Quiero convertirme en alguien de quien por fin puedas sentirte orgullosa.
Una leve sonrisa genuina asomó en la comisura de mis labios al pronunciar esas palabras.
Porque, por una vez en mi vi