CHARLOTTE FLAIR
Ya han pasado cinco días y, por suerte, estoy completamente recuperada.
Me dieron el alta del hospital y volví a casa, pero claro, mamá se niega a dejarme ir a ningún sitio. Según ella, no debo salir de casa bajo ninguna circunstancia. De hecho, ni siquiera quiere que ponga un pie en el recinto.
En este momento, me siento menos como una paciente en recuperación y más como una rehén retenida en mi propia casa.
Sin embargo, entiendo su postura.
Después de todo lo que pasó, cualqui