CHARLOTTE FLAIR
En el instante en que entré en la villa de Fred, mis pasos se ralentizaron instintivamente… hasta detenerme por completo.
Por un segundo, olvidé que debía moverme.
Mis ojos recorrieron el espacio en silencio… casi con cautela, como si absorber demasiado a la vez pudiera romper la ilusión.
Porque esto… esto superaba con creces mis expectativas.
Siempre había pensado que el exterior por sí solo bastaba para dejar a cualquiera sin palabras. Era grandioso, refinado, imponente, refl