FERDINAND LEONARD
Unos minutos después, estábamos todos reunidos en la habitación del hospital de Charlotte.
El ambiente estaba cargado de alivio, preocupación y un temor latente.
Charlotte yacía tranquilamente en la cama del hospital, con aspecto frágil y vulnerable bajo las mantas blancas que la cubrían. Tenía una vía intravenosa conectada a la mano derecha, mientras la tía Scarlet se sentaba a su lado, sujetándole suavemente la mano libre como si temiera que Charlotte desapareciera si la sol