Me pareció buena idea arrancar en esa aventura yendo a comprar algunas cosas necesarias para el apartamento. Como Maël había dejado su camioneta en Viana, salimos en el carro que Joao le prestó y asistimos a una feria de electrodomésticos que se desarrollaba en la ciudad para aprovechar buenos precios. Ambos pagamos por todo, no hubo riñas de quien ponía más dinero o no, lo que me fascinó porque fue espontáneo.
La nevera, una cama amplia para nosotros y una cama individual para el cuarto de hué