Hermoso. Nací allí y he recorrido cientos de veces aquel lugar, pero jamás dejará de maravillarme la tranquilidad, animosidad y hermosura de la Plaza de la República de Braga.
Caminar sobre ese piso blancuzco y gris una y otra vez, sabiendo que te ha visto desde tus inicios, es como ver a los ojos de una madre que te cuida.
Ya estábamos a mediados de Abril. De hecho, el día lunes 15 de ese mes, Circo me liberó temprano y aproveché para darme un paseo por los estantes de cultura que los artesano