CAPÍTULO 104
Es sorprendente lo mucho que el tiempo puede reducirse a nada cuando dos personas vuelven a encontrarse. Estaba segura que habrían pasado cincuenta años y de volvernos a ver, con aspectos nuevos y envejecidos, todo habría sucedido de la misma manera. Me lo hubiese encontrado en esa casa, tal vez. O quizás en plena calle del centro comiéndose un helado con sus nietos. Y de la misma forma habríamos puesto un alto a nuestras vidas para sentarnos en un café cualquiera y actualizarnos, como si el tie