Ellas dormirán un par de horas más —declaró Mayte, emocionada por la emoción de esa anciana—, recién comieron y se durmieron, igual que Elisa y Humberto; y me imagino que ustedes estarán cansadas luego de tanta hora de viaje, por eso, si gustan descansar un rato, las acompañaré a la casa de Elisa, está al frente.
Susan no se atrevió a decir que no porque, en realidad, sí estaba cansada del largo viaje, y su madrina se veía mucho más agotada que ella, así que, si les ofrecerían un lugar donde no