Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo quince
-Elisa-Atenas no era Oriente ni Occidente. Era carne espetada asándose con especias. Era altos edificios y tiendas modernas. Era estrechas calles sin asfaltar y bulliciosos bazares. Había sido el escenario de batallas y revoluciones. Era antigua, civilizada y apasionada.Creí que me había enamorado a primera vista.París me había seducido; Madrid me había encantado; pero Atenas me había robado el corazón.






