CAPÍTULO 60. No lo son...
Skyler sintió que su corazón se detenía cuando escuchó el clic del martillo de la pistola al activarse.
—¡Quita! ¡tu boca! ¡de ahí! ¡AHORA!
Escuchó el jadeo ahogado que salía de los labios de Roman y movió la cabeza despacio, muy despacio hacia un lado para ver la expresión sombría en el rostro de Eric mientras le apuntaba a la nuca al médico con una beretta.
Había hombres determinados, y luego estaba «eso» que Skyler veía: la oscuridad, la rabia, el semblante impasible a pesar de todo. Las p