Mundo ficciónIniciar sesiónDos horas.
El infierno había sido un lugar, una persona, un sentimiento… pero hasta ese instante Eric Hellmand no sabía que el infierno también se podía medir en tiempo.
Dos horas.
Andrei y Silas se miraban de cuando en cuando.
Eric tenía la espalda apoyada en una pared, los brazos cruzados y la vista clavada en el suelo. Dos horas sin moverse, parecía una maldita estatua y aunque no lo supieran, el resto de é







