Enzo suspiró mientras doblaba cuidadosamente una camisa y la colocaba en su maleta. Después de meses de escándalos y presión mediática, finalmente podría escapar junto a Celine, hacia un sitio lleno de tranquilidad y paz. Italia siempre había sido su lugar preferido, solía ir cuando deseaba estar alejado de todo y pasar tiempo consigo mismo.
—¿Estás seguro de que no te olvidaste nada? —preguntó Celine, observando a Enzo con una sonrisa cálida. Sus ojos claros brillaban con emoción anticipada.