—Cariño, entiendo que hayas tenido miedo —dijo, acariciando su mejilla—. Pero sabes que puedes confiar en mí. Yo estoy aquí para protegerte, sin importar lo que pase.
Celine asintió, recostando la cabeza en el pecho de Enzo.
—Lo sé, y te lo agradezco. Pero también sé que Malcom puede ser peligroso, y no quería que te hiciera daño.
—Nada ni nadie va a lastimarme, cariño —aseguró Enzo, con firmeza—. Yo me encargaré de Malcom, y de Jake también. Cualquier plan que hayan tramado juntos, no funciona