Capítulo 43: Mantener la calma.
Al día siguiente, Enzo se levantó temprano para hacer ejercicio y drenar sus emociones. Se sentía culpable de haber lastimado a Celine con sus palabras, al punto de no poder conciliar el sueño solo pensando en lo afligida que debió sentirse anoche para llorar de esa manera tan desconsolada. Había escuchado su llanto y, aunque deseó abrir la puerta y entrar, no fue capaz de hacerlo. Mucho menos cuando ella le había pedido tiempo, decidió darle su espacio.
Bajó del elevador caminando por el pasil