Capítulo 17: La unión marital.
Los días se deslizaron rápidamente para Celine, quien se estaba acostumbrando a los lujos que disfrutaba en la mansión, siendo tratada con atención y cuidado al ser la prometida de Enzo. A medida que pasaba más tiempo a su lado, la joven no pudo evitar que los sentimientos surgieran sin previo aviso. Sin embargo, se resistió a expresar sus emociones por temor a ser rechazada o, peor aún, a arruinar el plan de la boda.
Celine era consciente de que no podía ilusionarse falsamente y debía mantener