Mundo de ficçãoIniciar sessãoMat yacía junto a la cama de su luna, resistiendo el impulso de acostarse con ella. El sueño erótico había intensificado su deseo, y su aroma lo estaba enloqueciendo. Esta nueva energía le preocupaba. No podía dejar de preguntarse: ¿Por qué una humana tenía el amuleto de Wadjet? ¿Quién se habría apoderado esta vez de su linda Luna? Tan inocente y pura que era.
¡Despierta, Mat!, se reprendió a sí mismo. ¡Recuerda que podría albergar a nuestra enemiga! Los recuerdos lo asaltaron: ¡Is






