Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas palabras salían del pecho de Héctor como nunca antes. Cómo si hubiera estado esperando este momento toda su vida.
—Sé que no soy el mejor cuando se trata de expresar lo que siento —continuó Héctor, inclinando ligeramente su rostro con nerviosismo—, pero quiero que sepas que te amo con todo mi ser. Eres la mujer de mis sueños, la que llenó mi vida de colores, la que me da la energía para vivir. Todo graci






