Mundo ficciónIniciar sesiónJACKING:
Horacio se detuvo en seco, obedeciendo mi orden. Comencé a hacer un recorrido por lo que habían creado. Cada paso que daba se iluminaba; la cueva sentía mi presencia, estaba conectada al Alfa Supremo. Me detuve frente a una de las esculturas y observé el agua de la fuente. Los peces, con colores tan vivos, danzaban al ritmo de la música que parecía emanar de ninguna parte y, al mismo tiempo, de todos lados.
—A ver, ch






