298. LA GRAN BATALLA
JACKIN:
Después de que mi beta y yo habíamos trazado un plan, salimos de prisa del despacho. Subí corriendo hacía mi habitación, donde las chicas conversaban. Las saluda sonriente, y ellas se marchan.
— Mi Alfa, ¿por qué todavía no siento tu esencia? —preguntó mi Luna al verme.
— Pero yo si siento la tuya mi Luna, —respondí acercándome lentamente con una sonrisa —, y me está diciendo, que queremos jugar
— ¡Mi Alfa! ¡Me haces pasar pena! — exclamó mi Luna ruborizándose al escucharme. —¡Vamos a b