279. LOS PLANES DE NETFIS
Me paseo de un lado a otro por mi habitación nerviosamente. Llevo días sin ver a Bennu. No sé qué pasa con ese lobo que no acaba de venir. No le he hecho nada, pero parece muy reticente.
—Lía, compórtate, no me causes problemas con mi lobo —le advierto a mi loba.
—Tenemos que dominarlo —es la respuesta de ella.
Todavía no soporta que nuestra pareja destinada sea un Celta. Nuestra categoría de Alfa le impide aceptarlo; según ella, debemos someterlo.
—No vamos a hacer tal cosa —le dig