264. EL TEMOR DE MI LUNA
JACKING:
Por un momento, me quedé mirando a Isis sin entender por qué me pedía eso. Había miedo y determinación en su mirada. Pero sus labios temblaban anhelantes y su mirada no se alejaba de mí, lo que me hizo sentir que necesitaba a mi ser superior.
—Porque estabas convertido en Alfa Supremo cuando moriste en mi sueño. Quiero asegurarme de que él está bien —explicó para mi desconcierto.
—Estoy bien, linda, mírame —dije de nuevo; quería que entendiera que éramos uno solo. Si yo, el humano,