288. LA EXTRAÑEZA DE MI LUNA
JACKING:
Miro a Isis asustado, puedo ver y sentir su sorpresa, sin saber qué decir. ¿Cómo es posible eso? No lo puedo comprender. La observo una y otra vez. ¿Qué le voy a decir ahora?
—Mat, Mat, ayúdame — llamo a mi lobo porque en verdad no sé como explicar lo que le sucedió.
—Estoy tan sorprendido como tú, Jacking —responde Mat intrigado y sorprendido como yo. —Dile que le sucedió eso porque es nuestra mitad. Revísala, Jacking, mira a ver si tiene nuestros tatuajes en su cuerpo.
—