199. CONTINUACIÓN. JULIETA
Sonríe al escucharme y no parece que le afecte. Es como si ya estuviera seguro de mi reacción desde el primer momento.
—No te preocupes por eso. Solo dime qué quieres —repite con seguridad.
—¿Tus papás saben que estás aquí? —pregunto de pronto.
Por un momento, siento el temor de haberme alejado de la manda sin el permiso de papá. Los guardias que me siguen seguramente estarán buscándome por todo el bosque. Ojalá no le digan nada a mi padre, o de esta no me salva nadie.
—Amor, después ha